Descubre por qué revisar la instalación eléctrica es crucial al comprar una casa usada y los problemas comunes que podrías encontrar.
Comprar una vivienda de segunda mano sin realizar una inspección eléctrica detallada es un error común que puede tener consecuencias costosas y peligrosas. Se estima que el 50-60% de las casas usadas tienen instalaciones eléctricas desfasadas. Estos problemas pueden ir desde cables fuera de normativa, enchufes sin conexión a tierra hasta sistemas que no soportan la carga eléctrica moderna.
¿Por qué necesitas una inspección eléctrica?
Juanjo Álvarez, experto en reformas, reparaciones e instalaciones, nos da su opinión:
“Mi orden de prioridad en cuanto al estado físico de una vivienda y por qué es tan importante una inspección eléctrica al comprar una vivienda:
La seguridad de una vivienda: No concibo vivir en una vivienda que no ofrece seguridad para mí y mi familia.
La utilidad: Una vivienda que no es útil no es una vivienda donde podemos sentirnos cómodos y generar un vínculo en ella. ¿Imaginas una persona con minusvalía en una vivienda sin espacios amplios y con escalones que impiden su libre movimiento? Una extrapolación exagerada, pero me he encontrado con viviendas donde las personas que las habitan no las encuentran útiles, generando estrés y malestar.
La eficiencia: Vivir en un hogar que no consume la mayor parte de nuestros ingresos y que además es responsable con el medio ambiente es fundamental para sentir esa vivienda como un hogar y no como un pozo sin fondo. La eficiencia parte desde contar con elementos renovables hasta una vivienda revisada con los años y controlada para evitar reparaciones sorpresa.
La estética: Es triste, pero es lo primero en lo que se suele fijar un comprador en vez de realizar una inspección eléctrica. Es importante que una vivienda tenga una estética acorde a los gustos familiares, incluso puede ser un símbolo de nivel económico frente a terceras personas. Pero sin los tres puntos anteriores, la estética carece de valor, al menos a medio/largo plazo.”
Siguiendo con el tema “Realizar una inspección eléctrica antes de comprar una vivienda de segunda mano”
Una instalación eléctrica no es del todo visual (no se suele regir por la estética) y en la mayoría de ocasiones el pensamiento es: si no pasa nada, está todo bien. Sin embargo, los problemas mayores a veces están en los elementos más ocultos de una vivienda. Se te puede descolgar una puerta de la cocina (estética) y tener la urgencia de repararlo con la mayor inmediatez, pero si conociéramos los riesgos de tener una instalación desfasada, seguramente le daríamos más prioridad (seguridad/utilidad/eficiencia). Por eso es muy importante saber y ser consciente de los riesgos y posibles anomalías en una instalación eléctrica que pueden afectar a la seguridad, utilidad y eficiencia de una familia.
3 anomalías y problemas eléctricos más frecuentes que seguramente tenga la vivienda que vas a comprar y se puedan analizar en una revisión PRO básica de 197€:
No existe tierra en la vivienda
Cable tierra El cableado de tierra sirve de protección. Puedes identificar un cable de tierra porque la mayoría, al menos en normativa actual y pasada, tiene un recubrimiento plástico de color verde y amarillo. El cable de tierra desvía la corriente en caso de una fuga (como cuando una lavadora da un pequeño calambre al tocarla con las manos húmedas), haciendo que el diferencial (“fusible con un botón”) salte y corte la electricidad, protegiendo a las personas y el mobiliario. Sin tierra, el diferencial no funcionaría bien, ignorando la fuga de corriente y poniendo en peligro a los habitantes. Parece algo evidente, pero créeme si te digo que el 60% de las viviendas no tienen toma de tierra y es una de las causas más comunes de que los seguros tengan que intervenir. Recordemos: primero seguridad, utilidad, eficiencia y estética.
Cableado desfasado
Cable eléctrico desfasado Parece simple, el cable de la instalación debería cumplir con la normativa. Pero claro, ¿cómo podemos saber si el cableado de la instalación es antiguo o cumple la normativa? Primero te voy a contar por qué cumplir con la normativa es tan importante. El órgano que ha creado la normativa establece que el cableado de una instalación eléctrica de una vivienda debe tener unas ciertas características, una de ellas es la sección del cable, según la potencia que precise el circuito su cableado será de menor o mayor sección. Por ejemplo, para un circuito básico de una vivienda el alumbrado debe tener una sección de 1.5mm, el horno/cocina de 6mm, los enchufes de humedad (baño y cocina) de 2.5mm, los enchufes que dan electricidad para la lavadora, secadora y lavavajillas de 4mm y los enchufes generales de 2.5mm. ¿Qué nos dice la sección del cable? Pues que contra más potencia, mayor es la sección. ¿Qué pasaría si el cableado de la vivienda que quiero adquirir tiene un cable de 1.5mm para el horno? Muy simple, acabará sobrecargado y posiblemente se queme ya que intentará pasar toda la intensidad necesaria para el funcionamiento del horno, pero el cable al ser de una sección menor a la normativa (miles de cálculos para llegar a la conclusión de qué sección representa) no podrá aguantar, causando un problema eléctrico grave en esa casa. La sección es una característica, existen más, como el recubrimiento plástico del propio cable, la forma en que se conexionan y el tipo de cable.
Protecciones de los circuitos
Circuito básico vivienda Las protecciones son el talón de Aquiles de un fallo eléctrico y por consiguiente el mejor aliado para la seguridad eléctrica en una vivienda. Las protecciones (magnetotérmicos, diferenciales, sobretensiones, etc.) aportan seguridad a una vivienda trabajando por nosotros. ¿Por qué digo esto? Quiero que se entienda desde un lenguaje no profesional: cuando nosotros estamos fuera de la vivienda, duchándonos, durmiendo o incluso viendo la TV, las protecciones están midiendo continuamente el estado eléctrico del circuito. Si en cualquier momento existe un corto circuito, la protección correspondiente saltará para proteger la instalación y por consiguiente a las personas y todo el mobiliario. Si existe una subida de tensión, el sobre tensión saltará y dejará pasar la corriente sobrante por el circuito de tierra para proteger nuestros equipos electrónicos. Si hay un fallo de aislamiento, el diferencial saltará y estaremos protegidos de un calambrazo cuando toquemos algún elemento eléctrico.
Si podemos contar con elementos de protección que trabajan por y para nuestra seguridad por unos 40/80€ la unidad, ¿por qué tantas viviendas no tienen las protecciones que corresponde? Porque de momento no ocurre nada, y como no ocurre nada, todo está bien.
Este ha sido un pequeño ápice de los posibles riesgos eléctricos en viviendas antiguas y/o de segunda mano y por qué es tan interesante realizar una revisión eléctrica antes de comprar una vivienda o incluso (para quedarnos más tranquilos) antes de venderla. Realizar una revisión básica de una vivienda podría costar desde 197€, más que un coste, se podría denominar una inversión en seguridad, utilidad y eficiencia.


